La semana pasada fue muy activa socialmente y tuve que sacar tiempo para el entrenamiento. Seguí jugando el campeonato del trabajo. Esta vez perdimos :( pero lo tomé igual como un entrenamiento por los piques cortos que debía hacer. El sábado fue el matrimonio de Vivi y Manuel a medio día por lo que no entrené ese día, por el contrario baile, bebí y comí por tanto calor que hacía y la pasamos muy chevere ese día.
El domingo tocaban 30km. Hice 30.5km en 3:10 a 160ppm con una ruta variada por lo que era la antigua ruta de la maraton. Digo antigua por que en esta oportunidad la han variado y creo que más bien es benigna pues no acaba con esa subida implacable, sino que acaba (y comienza) en San Isidro. No me conviene mucho pues vivo a 2 cuadras del pentagonito y planeaba caminar de la meta a mi casa, ahora tengo que manejar y no se en que estado llegaré jajaja.
Regresando a lo del entrenamiento, creo que es mi mejor tiempo en esa distancia y pensando que en la carrera puedo mejorar ese tiempo por otros factores como la adrenalina, la motivación de la gente y que los demás competidores te "jalan". Debo reconocer que caminé algunos tramos y que me dolió pero... así es la maratón!
Pero lamentablemente mi euforia se convirtió en pena, indignación, desconcierto cuando el lunes me enteré que habían puesto varias bombas en la Maratón de Boston. Sentía impotencia y preocupación por los corredores y el público inocente y siempre te hace pensar que "pude ser yo" pues son atletas igual que uno los que están ahí con la idea de cumplir su sueño, su objetivo, disfrutarlo pero te lo cortan de improviso y ves caos a tu alrededor. Impotencia porque, para haber corrido 42km en una carrera, no te quedan muchas fuerzas para reaccionar, es más, estas más vulnerable y nunca piensas que sucederá algo así. Habían
varios peruanos ahí, compañeros de pistas, que felizmente salieron ilesos.
Es lamentable que sucedan cosas así pero esto me da más ganas para salir y dar lo mejor de mi este 19/5
